Gaspar Pumarejo, cántabro pionero de la Televisión cubana Españoles en el Mundo

Enorgullece como descendiente de españoles que este importante medio de comunicación de España, como es sin duda, la revista Carta de España, escribir sobre un hijo de Cantabria como  Gaspar Pumarejo Such, quien naciera el 8 de noviembre de 1913, en Santander, España; emigrando junto a su padre a la edad de ocho años a la mayor de las Antillas.  

En la Cuba de posguerra no era fácil la vida, mucho meno para el emigrante. No obstante, gracias a su padre  cursó estudios, formó familia y asentó sus negocios.

Fue dependiente de comercio en un almacén de la Habana Vieja, propiedad de una compañía llamada  Humara y Lastra. El constante deseo de superación, seconvirtió en agente exclusivo del gran Trust Radial perteneciente a la empresa norteamericana RCA-Victor. Este importante salto le conduce a la emisora Radio Salas, primero como cantante de tangos y más tarde como locutor de programas radiales. Con su impactante conducción  adquiere gran popularidad y se convierte en empresario en los medios de comunicación masiva de Cuba realizando la primera trasmisión de la televisión en esta hermosa isla caribeña, que como señorita risueña abriera los brazos a él, su padre y muchos otros peninsulares que en masa llegaban desde España.

Haciendo historia es bueno destacar que en la década de los años treinta creó, en la recién fundada estación de radio CMQ, el periódico radial La Palabra, encargándose de la dirección y también de la locución con un diferente estilo, leer noticias publicadas en la prensa plana, intercambiándolas con inusuales efectos sonoros. 

En cada emisión comenzaba expresando: “Aló, aló… Aquí el periódico La Palabra…”; es cuando la audiencia bautiza con el sobre nombre “Aló, aló” adquiriendo una gran simpatía desde entonces, recurso que supo aprovechar en toda su larga carrera a pesar de sufrir trastorno del lenguaje, llegando a ser uno de los locutores radiales más populares a lo largo y ancho de la isla.

Al ser muy popular pudo ser presentador de la Compañía Crusellas, en ¨La Fiesta Radial del Jabón Candado¨; convirtiéndolo en el show más importante de la radio cubana en el horario del mediodía. En sus inicios era trasmitido por la emisora radial COCO y retransmitido por la CMQ propiedad  de Goar Mestre hasta que se produjo directamente en los estudios del gran circuito CMQ, entonces en las emblemáticas calles habaneras de Monte y Prado. Después situada en otra emblemática calle, la de 23 en la muy conocida Rampa habanera.  

La relación de Pumarejo con Goar Mestre, comenzó cuando le  nombran director de radio en su agencia Mestre y Godoy. 

En 1943, Goar Mestre compra el Circuito CMQ S.A; siendo designado Pumarejo director de programación de la planta, hasta 1947. Fue este hijo de Cantabria quien sugiere a Mestre la creación de la emisora Radio Reloj, inaugurada el primero de julio de 1947, con un novedoso formato –que aún conserva-, ofreciendo la hora minuto a minuto intercalando noticias durante las veinticuatro horas del día. Pumarejo con ese carácter ibérico, al no recibir  ningún puesto de dirección en la nueva planta renuncia a su posición en CMQ, y a los pocos meses aprovechando las relaciones y experiencias adquieridas en el circuito CMQ, funda el 6 de octubre de 1947 su propia empresa que nombra Unión Radio.

El reto en Unión Radio fue instaurar un sistema cooperativo de emisoras, acuerdo al modelo de una compañía mexicana que conocía. Se grababan los programas en la planta matriz, en La Habana, y eran distribuidos en discos a las plantas provinciales de la isla con el objetivo de contrarrestar el monopolio de grandes cadenas de radio como la de los Mestre. 

Edificio del Canal de Pumarejo en la actualidad

A pesar de su iniciativa, los problemas financieros crean una  crisis en la empresa; entonces Pumarejo intentó vender la idea del sistema cooperativo y sus acciones a hombres de negocios y oyentes, pero fracasó. 

Pero su entusiasmo y deseos de prosperar en la isla que acogiera como un hijo más se propone una ambiciosa meta: la televisión.

Finalizando la década de los años cuarenta comenzó una desenfrenada carrera para obtener la primicia de las trasmisiones televisivas en Cuba. En 1949, Goar Mestre anuncia que en tres años su empresa comenzaría a operar la televisión en el país. Un año después, en 1950, eran tres los competidores en la televisión, todos provenientes del medio radial: Mestre, dueño del poderoso Circuito CMQ S.A.; Amado Trinidad, de RHC Cadena Azul y Gaspar Pumarejo propietario de Unión Radio. En esta última crea una alianza para ganar la disputa.

Goar Mestre comienza la construcción del edificio Radio Centro -al estilo de Radio City de Nueva York-, un complejo de cine, radio y televisión, con galería de tiendas en la calle ya famosa calle 23; mientras Pumarejo improvisaba unos estudios de televisión en su propia casa de Mazón No. 52, esquina a San Miguel donde posteriormente construye un edificio que aún es usado como el Canal Habana. 

En esa carrera estaban involucradas dos grandes compañías norteamericanas: la Dumont, con quien Mestre tenía negocios, y la RCA-Victor, que facilitó a Pumarejo los equipos técnicos necesarios para que  obtuviera la primicia, y así fue.  Unión Radio Televisión (integrada por Unión Radio y los canales televisivos 2 y 4) la que lanzó al aire la primera señal de televisión comercial en Cuba, precisamente el 12 de octubre de 1950, 458 años después del descubrimiento de América comenzaron las transmisiones de prueba con vistas fijas y entrevistas a personalidades hasta el día de la inauguración oficial, el martes 24 de octubre de 1950, dos meses antes que la  CMQ de Mestre, realizando un control remoto desde el Palacio Presidencial actual ¨Museo de la Revolución¨.  
Con ello, Cuba se convirtió en uno de los primeros países de la región en tener un canal de televisión. 

En sus inicios el canal trasmitía desde dos sets improvisados en la residencia de Mazón y San Miguel; donde después de varias décadas aún trasmite el llamado Canal Habana, ¨por supuesto estatal como todos los medios de comunicación de la isla¨        

La televisora de Pumarejo comienza a operar con tres cámaras que rotaban continuamente por todas las producciones, en estudio o en exteriores. Una de las primeras trasmisiones realizadas fueron varios partidos de béisbol desde el Estadio del Cerro, hoy Estadio Latinoamericano y algunos espectáculos realizados en teatros arrendados con algunos programas musicales y humorísticos, y por supuesto, cuñas comerciales producidos en interiores. 

Este santanderino llamado Gaspar Pumarejo Such fue un empresario audaz, pero inconstante por lo limitado económicamente hablando. Fue el espacio televisivo Hogar Club, donde era propietario único, y con una modalidad de banco de capitalización y ahorro en forma de agencia, donde los suscriptores abonaban una cuota mensual que les atribuía el derecho para la construcción de viviendas. Consistía en un sorteo televisado, conducido por él, que tuvo elevados niveles de audiencia. También Escuela de Televisión S.A, fue otro de sus programas más populares, que además era trasmsitido por Telemundo. No obstante sus esfuerzos, las dificultades financieras lo obligaron en 1951 a deshacerse de Unión Radio Televisión. En el mismo año también vendió  sus acciones de Cadena Azul de Cuba.

Durante las emisiones en vivo de sus programas, Pumarejo solía repartir algunos fiambres entre el público presente en el estudio. Por este hábito se ganó en la población y la prensa el epíteto de “El hombre del choripán”. La asistencia social y la preocupación por los pobres logró despertar la simpatía de la audiencia que sirvió para conseguir un lugar en la política; obteniendo en 1950 récord de votaciones  en las elecciones para obtener un cargo de representante a la Cámara de la República de Cuba.

Recibió premios y reconocimientos variados obteniendo uno muy importante el ¨Codazo de Oro¨ en 1953 como el más popular animador de la televisión cubana.   

El 19 de marzo de 1958, inaugura el Canal 12. Pumarejo cumplió un nuevo desafío: introducir en la Isla la televisión a color. Gracias a él Cuba se convierte en el segundo país en disfrutar las bondades de ver la TV en colores. Según cuentan recibió apoyo gubernamental del presidente Fulgencio Batista. 

Con la realización de esa empresa, Pumarejo se adelantó nuevamente a su tenaz y mejor respaldado competidor, Goar Mestre. Con ella, además, Cuba resultaba el primer país de Latinoamérica y el segundo en el mundo -después de Estados Unidos- en introducir la televisión a color.
Al triunfo de la revolución liderada por Fidel Castro en 1959, incautó todos los canales de radio y televisión, y este cántabro llamado Gaspar Pumarejo Such marchó de la Isla, continuando su exitosa carrera de empresario en los medios de comunicación de países iberoamericanos, como  locutor y conductor de programas. Especialmente en Puerto Rico donde con cariño se le recuerda por su contribución al desarrollo de la televisión; fue allí donde muere el 25 de marzo de 1969.

Este santanderino llamado Gaspar Pumarejo Such fue reconocido como uno de los fundadores de la televisión hispana en la mayor de las Antillas, Estados Unidos de América y en Venezuela.
Yo como cubano descendiente de españoles como expresara al comienzo de este trabajo deseo que el mundo y en especial los españoles conozcan a través de Carta de España la valentía e intrepidez de un hijo de España que saltando obstáculos y vallas obtuvo logros que enorgullece a todo español y descendiente donde quiera que resida.

Felipe Cid Domínguez

Comparte en redes sociales: