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SANIDAD EXTERIOR, Un derecho que cruza fronteras. Así es la histórica ampliación sanitaria para los españoles en el exterior.
Cuando Sofía, una ingeniera española residente en Toronto desde hace casi una década, volvió a España para visitar a su familia, lo hizo con la preocupación habitual: «¿Y si me pasa algo? ¿Lo cubrirá mi seguro?». Como ella, miles de españoles que viven en el extranjero conviven con una sensación extraña: siguen sintiéndose parte del país, pero su acceso al sistema sanitario dependía hasta ahora de una maraña legal que dejaba fuera a muchos.
Hay viajes que se planean durante meses con ilusión y billetes comprados con tiempo. Otros, sin embargo, suceden de repente: una llamada inesperada desde España, una urgencia familiar… un regreso en el que se siente tanto alivio como vértigo. Para la mayoría de los españoles repartidos por el mundo, volver siempre ha tenido un componente emocional profundo, pero también de incertidumbre, porque muchos se preguntaban: «¿Qué pasará si enfermo mientras estoy allí?»
Con el nuevo Real Decreto 180/2026 aprobado el pasado 24 de marzo, que modifica el Real Decreto 8/2008, esa inquietud empieza por fin a disiparse. La ampliación del derecho a la asistencia sanitaria a todos los españoles de origen residentes en el extranjero, así como a sus familiares acompañantes, no es solo una reforma administrativa: es un gesto de reconocimiento hacia la diáspora.
Un cambio largamente esperado
Hasta la entrada en vigor de esta reforma, solo dos colectivos podían acceder al Sistema Nacional de Salud durante sus desplazamientos temporales: los trabajadores españoles en el exterior y los pensionistas residentes en otros países. El resto, incluidos estudiantes, desempleados, trabajadores autónomos sin cobertura exportable o personas que simplemente habían decidido rehacer su vida fuera de España, dependían de seguros privados o convenios especiales.
Esta reforma normativa rompe esta barrera porque ahora todos los españoles de origen residentes en el extranjero, independientemente de su situación laboral o de si cobran o no una prestación, podrán recibir asistencia sanitaria durante sus estancias en España.
La reforma también reconoce un elemento clave: la familia. A partir de ahora, cónyuges, parejas de hecho e hijos menores de 26 años o mayores con una discapacidad del 65 % o superior tendrán derecho a la misma cobertura sanitaria durante su estancia temporal en España junto con el titular.
Un procedimiento más sencillo
El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) será el encargado de gestionar las solicitudes. La administración tendrá hasta tres meses para resolver cada petición, pero hay un matiz importante: si no se pronuncia dentro del plazo, la respuesta se considerará positiva por silencio administrativo.
Esta garantía, poco habitual en los trámites administrativos, busca evitar la incertidumbre de los españoles que viajan desde miles de kilómetros para reencontrarse con sus familias.
Para ser beneficiario, eso sí, habrá que acreditar un requisito no disponer de cobertura sanitaria exportable desde el país de residencia. Muchos países no ofrecen esta posibilidad, por lo que la reforma cubrirá a un amplio espectro de ciudadanos.

Varias personas en las inmediaciones de un centro de Salud en Madrid
Una población que no deja de crecer
España vive desde hace una década un fenómeno sostenido de movilidad internacional. Las generaciones que emigraron por la crisis económica de 2008, unidas a quienes salen cada año para estudiar o trabajar en otros países, conforman una comunidad exterior diversa.
Según el INE, más de tres millones doscientos mil españoles residen hoy fuera del país. Para ellos, la identidad y la pertenencia se construyen a caballo entre dos mundos: el de su vida cotidiana en el extranjero y el de sus raíces en España.
Con esta reforma, el Gobierno busca responder a esta realidad cambiante, ampliando un derecho que los propios colectivos de ciudadanos en el exterior veían como una deuda pendiente.
Portavoces de diferentes organizaciones han celebrado la aprobación de esta reforma, destacando que «la sanidad pública es parte de nuestra identidad nacional» y que esta reforma repara una desigualdad entre españoles residentes en España y españoles residentes en el exterior.
No se trata solo de garantizar una consulta médica o una hospitalización inesperada ya que la entrada en vigor del Real Decreto 180/2026, tiene una carga simbólica evidente, ya que reconoce y refuerza el principio de universalidad cohesión y equidad del sistema sanitario español.
En un momento de profundas transformaciones demográficas y movilidad creciente, la norma tiene una dimensión global y refuerza la idea de que la ciudadanía española no se detiene en las fronteras.
Para Sofía y para tantos otros españoles repartidos por el mundo, la vuelta a casa ya no irá acompañada de esa inquietud silenciosa que se cuela en la maleta junto a los regalos y los recuerdos. Y es que, tener la certeza de que en caso de necesidad el sistema sanitario español te dará cobertura, supone algo más que una garantía médica: es una forma tangible de seguir perteneciendo.
Por Daniel Ramo
La Universidad de Sevilla se convierte en el epicentro del análisis histórico sobre la diáspora española con el Coloquio Internacional "Asistir al emigrante es proteger la nación"
Autor: Sonia Martín
Apertura y enfoque de género
El congreso fue inaugurado el 1 de junio por la Rectora de la Universidad de Sevilla, la Dra. Carmen Vargas Macías, junto a las autoridades de la Facultad y del Departamento de Economía e Historia Económica. La conferencia inaugural, a cargo de la Dra. Pilar Cagiao Vila, puso el foco en una perspectiva esencial: las mujeres que emigran, analizando sus experiencias tanto individuales como colectivas en el proceso migratorio. Este enfoque inicial subraya la intención del coloquio de ir más allá de las cifras, y profundizar en el factor humano y social de la emigración.
Durante los días centrales el coloquio se dividió en varias sesiones científicas que abordaron la asistencia desde múltiples ángulos. El segundo día, las sesiones se centraron en los actores y los intermediarios, abordando temas como el uso social del panhispanismo en México durante la década de 1920 y la repatriación de ciudadanos tras la crisis de 1930.
Un punto destacado fue el análisis de las redes sindicales y el obrerismo solidario internacional, presentado por el Dr. Francisco Bernal García, que examinó cómo los trabajadores españoles se organizaron en América entre 1900 y 1939. Asimismo, se exploró la labor de las instituciones católicas en América Central y del Sur, y cómo las migraciones han sido representadas en museos y exposiciones temporales en España.
El poder del asociacionismo y las políticas públicas
El 3 de junio la atención se desplazó hacia la acción de las propias comunidades migratorias mediante el asociacionismo gallego en Buenos Aires, y se recordaron casos emblemáticos de beneficencia como el Hospital Español de Buenos Aires, que evolucionó de una entidad caritativa a un nosocomio privado de referencia. También se incluyeron estudios sobre la inmigración española en Río de Janeiro y la producción cinematográfica vinculada a la emigración, desde el cine franquista hasta la actualidad.
En cuanto a las políticas públicas, se debatió sobre la repatriación de emigrantes desde México a través de los consulados y la dimensión afectiva de la asistencia estatal reflejada en publicaciones como Carta de España. Casos singulares, como el "Barco Fallero" y el retorno de emigrantes valencianos, aportaron una visión detallada de las prácticas de retorno asistido.

Asistentes al coloquio
El coloquio no solo constituyó un espacio de debate, sino también de presentación de resultados. Se dieron a conocer libros recientes sobre mutualismo canario en Argentina y sobre la relación entre Estado y nación en la emigración contemporánea. Además, se presentó el podcast "Desarraigos", una iniciativa de transferencia de conocimiento entre la universidad y la sociedad. El componente cultural se reforzó con un Cine Forum sobre el documental Mes amis espagnols, que contó con la presencia de su director, el cineasta suizo Adrien Bordone.
El evento finalizó con una jornada en el Museo de la Autonomía de Andalucía. Los asistentes realizaron una visita guiada a la exposición "Memoria gráfica de la emigración y el retorno de Andalucía", y participaron en una mesa redonda final que sirvió de balance sobre la historia y la memoria de este fenómeno que marcó a tantas familias andaluzas y españolas. Entre los investigadores presentes en la Universidad de Sevilla con motivo de este congreso internacional, cabe destacar a Luis Calvo Salgado, de la Universidad de Zurich; María José Fernández Vicente, de la Universidad de Bretagne Occidentale (Francia); Yvette Santos, de la Universidad Nova de Lisboa (Portugal); Emilio Redondo, de la UCM; Alejandro Fernández, de la Universidad Nacional de Luján (Argentina) y Erica Sarmiento da Silva, de la Universidad do Estado de Río de Janeiro (Brasil), junto a otros grandes expertos en la materia convocados por la profesora Alicia Gil Lázaro, Catedrática de Economía e Historia en la Universidad de Sevilla y organizadora de estas jornadas que son la culminación de un importante proyecto de investigación.
Terremoto en Venezuela
Esta catástrofe ha golpeado con especial dureza a un país históricamente vinculado a España, donde reside una de las comunidades de españoles en el exterior más numerosa. Hoy, ese vínculo se traduce en dolor compartido. Lamentamos profundamente la pérdida de vidas humanas y trasladamos nuestro afecto y cercanía a todas las familias afectadas.
De manera particular, queremos recordar a las personas españolas fallecidas y desaparecidas, entre las que se encuentra Isabel Jara Noda, delegada del gobierno de las Islas Canarias en ese país, así como a quienes permanecen heridos o siguen siendo buscados. Su situación nos interpela como sociedad y refuerza el compromiso de acompañar y no dejar atrás a nuestra ciudadanía en el exterior.
En momentos como este, se hace visible la importancia de la solidaridad, la cooperación internacional y la actuación coordinada de los servicios públicos, especialmente de la red consular, que trabaja sobre el terreno para atender a los afectados.
Desde Carta de España, como publicación al servicio de la ciudadanía española en el exterior, queremos también poner en valor la fortaleza de la comunidad española en Venezuela, su capacidad de resistencia y su tejido asociativo que, una vez más, está contribuyendo a prestar apoyo a quienes más lo necesitan.
Nos unimos al duelo del pueblo venezolano y reiteramos nuestro apoyo a todas las personas afectadas, con la convicción de que la respuesta colectiva, dentro y fuera de Venezuela, ayudará a avanzar hacia la recuperación.
Entrevista al bailarín Josué Ullate
Por Sonia Martín
Josué Ullate, el talento español en el Universo de Béjart
A pesar de las exigencias de trabajar en una compañía de danza tan prestigiosa como la del mítico maestro Maurice Béjart y la soledad que supone vivir en el extranjero, el joven y talentoso bailarín, Josué Ullate, está disfrutando de su experiencia en Suiza y atesorando grandes momentos. Acompañado por su inseparable perro Rolo, reflexiona para Carta de España sobre su existencia llena de luces y sombras, su carrera artística y su anhelo por volver a su país, en cuanto se retire, para vivir en el campo.
¿Quién es Josué Ullate?
En primer lugar, soy bailarín. Llevo bailando desde los 10 años y ahora tengo treinta y dos. Nací en Madrid y he tenido una vida bastante movida, aunque no me quejo. La danza supuso para mí un cambio brutal. De niño estuve en dos centros de acogida con mis hermanos; mi infancia fue complicada, y a través de la Fundación Víctor Ullate, que iba buscando talentos por los centros de acogida, conocí la danza y, después, se convirtió en mi padre y me adoptó. Mi vida cambió completamente al aparecer este señor. Me hizo una prueba y fue cuando conocí el baile. Él vio en mí unas cualidades que le gustaron y mi vida tomó un rumbo totalmente distinto. Iba a clases tres veces por semana al principio. Sinceramente, empecé con esto porque quería salir del centro y ver otras cosas y no era porque a mí me llamara la atención el baile, era simplemente la emoción de salir del centro. Pero se me empezó a dar bien. Fue un cambio crucial con respecto a lo que podría haber sido mi vida.
A pesar de ser muy joven todavía, has tenido una carrera profesional muy destacable.
Es verdad que la danza me ha hecho conocer cosas increíbles, sitios espectaculares. He viajado una barbaridad gracias a esta profesión. Y he trabajado ya en varios países, en Austria y ahora en Suiza, después de haber formado parte de la Compañía Nacional de España. He tenido la posibilidad de bailar en teatros que nunca me hubiese imaginado Por ejemplo, en el Bolshoi, que es uno de los teatros más importantes del mundo y al verme allí, pensaba, "Madre mía, pero ¿qué hago yo aquí?" Hay partes de la danza que me encantan, me enamoran, porque también es como una vía de escape a la hora de poder exorcizar los sentimientos y expresarlos.

¿Cómo es estar en la compañía de Maurice Béjart, una de las más importantes del mundo y poder interpretar sus obrase?
La verdad es que la compañía me encanta, es una maravilla. El repertorio de Maurice es alucinante. Además, es algo que me resulta muy cercano a lo que estuve bailando en la compañía de Víctor. Ullate, donde trabajé durante diez años. Béjart su maestro y Víctor cogió mucho de él en sus coreografías. Los estudios de danza aquí son espectaculares, parece una casita acogedora. Ha pasado mucha gente por aquí, desde Jorge Don, entre otros muchos. En la audición disfruté mucho.
Te cogieron y te viniste aquí. ¿Qué tal la vida en Lausanne?
Ha sido necesario un periodo de adaptación, porque hay algunas diferencias con España. Echo de menos la calidez, y no me refiero tanto al clima, sino al ambiente. A las 17h30 salgo a pasear al perro y no hay nadie. Y me pregunto: ¿Dónde está la gente? También hay que acostumbrarse a los horarios de trabajo, de las tiendas. Por ejemplo, es difícil encontrar una tienda abierta cuando sales de trabajar, a las 18h30 o a las 19h. No te da tiempo a hacer la compra. Te tienes que organizar de una forma totalmente diferente.
En Suiza la gente vive quizá más hacia dentro.
Creo que en general sí, pero es cierto que aquí en Lausanne, tengo que decir que, según se acerca el buen tiempo la gente empieza a florecer más, y las calles se llenan de vida.
¿Qué diferencias ves tú entre trabajar en una compañía en España y trabajar en una compañía en Suiza, tan internacional como ésta?
Aquí se trabaja mucho más intensamente. Hablo desde mi experiencia también. Los horarios en la compañía nacional eran un lujo, porque empezamos a las 10:15 y a las 16:15 estábamos fuera. Tenías toda la tarde y prácticamente casi todos los fines de semana libres, salvo durante las giras. En esta compañía, trabajamos muchísimo, porque aunque empezamos un poquito más tarde, a las 11:15, no sales hasta siete de la tarde, especialmente cuando hay un periodo de creación, el ritmo de trabajo es espectacular. Y solo un día libre a la semana, día y medio, los domingos y el lunes que empezamos a la una y media. Y tenemos muchos más espectáculos. Es un ritmo de trabajo muy intenso. Solo paramos cuando llegan las vacaciones, en Navidades y en verano.
Imagino que tus compañeros dentro de la compañía, son de nacionalidades muy dispares, ¿no?
Sí, hay de todo: japoneses, coreanas, italianos, franceses, españoles también. Hay de todas partes. Es un clima muy internacional.
¿En qué países habéis estado ya de gira?
Hemos ido a Grecia, Francia, por aquí en Suiza, en Zúrich. También en Viena, Estambul, un mes entero por Francia, París, Burdeos, Estrasburgo. Luego a Seúl, Corea y se están añadiendo nuevas fechas y nuevos sitios a la gira.
Entonces, durante las giras, el aeropuerto se convierte un poco en vuestra segunda casa, ¿no?
Sí, completamente, es tremendo, todo el día con la maleta a cuestas.
¿Qué sueles llevar en tu maleta?
Normalmente llevo el equipo mínimo de un bailarín. Depende también de cuánto tiempo dure la gira. Siempre que hago la maleta, lo primero por lo que empiezo es la ropa de baile, porque me acuerdo que una vez se me olvidó algo y lo pasé fatal. Cuando hago la maleta siempre le doy prioridad a la ropa que voy a utilizar para bailar; la divido en dos, digo, "Vale, esta parte, solo para la ropa de baile y el maquillaje, evidentemente, y todo lo que vaya a necesitar para las actuaciones. Por otro lado, la ropa de calle, que como luego solemos estar casi todo el día en el teatro, es lo que menos llevo.
¿Y qué haces con Rolo cuando te vas de gira?
Pues esto, mira, lo estoy solucionando ahora, porque me vine sin ningún plan. Pensé: "Me lo traigo, porque este animal para mí lo es todo, sinceramente”. Primero pasé aquí cuatro meses sin él porque la primera vez que me vine no tenía casa y no conocía a nadie. Ahora, en la compañía hay un técnico de sonido que antes trabajaba cuidando perros y era bailarín, ahora lo han contratado de técnico y me ha dicho que cuando nos vayamos de gira él se hace cargo de Rolo.
La danza es como un lenguaje universal, trasciende fronteras y va más allá de todo lenguaje.
Sí, así es. Muchas veces el ser humano empieza a bailar antes de hablar. La danza es una forma de expresión. Para mí, ha estado conectada también, desgraciadamente a ciertos eventos de mi vida que han sido muy desagradables y por eso a veces me ha costado mucho ver lo maravillosa que es la danza, porque es como cualquier arte, es como mirar un cuadro en movimiento. A veces tiene ese punto malo como supongo pasa en todas las profesiones, pero hay mucho ego. Mucha gente que no ha podido llegar a lo que quería o no ha sido tratada con respeto y más tarde, vierten sus frustraciones e inseguridades en los demás, desgraciadamente.
¿Y tú crees que en este mundo en el que prima la inmediatez y el mínimo esfuerzo, ¿cómo crees que encaja la danza en esta sociedad si es precisamente todo lo contrario?
Esa es una buena pregunta, la verdad. A ver, yo creo que en esta vida todo necesita, si quieres dedicarte a algo y hacerlo bien, una dedicación y un enfoque constante, ¿no? Es una profesión que no solo te exige físicamente, sino mentalmente también muchísimo. Las nuevas generaciones ahora tienen muchísima información al alcance de la mano y creo que eso se convierte en un arma de doble filo… por una parte, es genial poder acceder a tanta información de manera tan rápida, pero por la otra, está creando un mundo de falsas apariencias y una falsa ilusión de que conseguir lo que quieres es algo fácil, lo cual creo que puede hacer que se creen expectativas muy alejadas de lo que supone la realidad a la hora de alcanzar tus objetivos y metas personales.

¿Qué haces en tu tiempo libre, Josué?
Me gusta leer, pasear con Rolo y tomarme algo en alguna terraza con él, escribir. Me gustan los videojuegos y sobre todo, pensar… pensar continuamente en cuál será mi próximo paso después de los escenarios.
¿Con qué sueñas y cómo te ves en el futuro?
Mi sueño ahora es seguir bailando y en un tiempo, terminar mi carrera bailarín, habiendo disfrutando al máximo y, en algún momento, me gustaría tener mi escuela. La verdad es que aquí tengo tiempo de pensar en muchas cosas. Cuando uno está solo y lejos de su país, se le ocurren de repente muchas ideas. Pero a parte de mi profesión, mi sueño es tener una casita en el campo, en un pueblo de la Sierra, de Segovia o algún sitio parecido, y vivir en paz, cerca de mi familia. No sueño con grandes cosas. Ese es mi sueño.
¿En algún momento te ves volviendo a España entonces?
Sí, 100%. Yo quiero volver a mi país. Esto lo tengo clarísimo. Es dónde está mi familia y es donde quiero estar. En la vida, nunca se sabe, luego de repente pasan cosas y todo se da la vuelta, pero mi plan es volver a España.
Por Sonia Martín

