Jeansy Aúz, siempre con la música a otra parte - Carta España
Jeansy Aúz, siempre con la música a otra parte Españoles en el Mundo
Carta de España presenta al polifacético compositor Jeansy Aúz, que ha logrado consolidar una carrera viviendo de su música para cine y televisión. El protagonista de esta entrevista nos cuenta cómo sus raíces multiculturales y su formación en Periodismo han marcado su visión creativa, su profesionalidad y su capacidad para gestionar proyectos bajo presión. Un pilar central de su filosofía es "Componer Viajando", una iniciativa que promueve salir del estudio para buscar inspiración en experiencias vitales y entornos internacionales. La enseñanza también ha llamado a su puerta con la creación de su academia para compositores, donde enseña y acompaña a otros músicos a profesionalizar su talento en los apasionantes retos que presenta en la actualidad la dinámica industria audiovisual
¿Quién es Jeansy Aúz?
En primer lugar, creo que soy un currante; llevo muchos años en la música y he conseguido vivir de esto. Tengo una hija, cuyo nombre artístico es Ela Brown, y estoy feliz de ver cómo han pasado los años y he alcanzado mis sueños. La respuesta habría sido muy diferente si me preguntas hace un par de años, pero ahora estoy contento, lanzando el proyecto de mi escuela, que es algo que llevaba tiempo intentando. Soy una persona con muchas ganas e ilusión y voy sacando las cosas adelante.
Háblame de tus orígenes.
Mi padre es gallego y mi madre de Haití, mi abuela paterna es mexicana y mi abuelo de Bilbao, y la familia por parte de madre es haitiana. Mi hija Ela es maña y mi mujer, canaria, o sea, que al final somos de todos los sitios. Entonces nos hemos criado con mucha mezcla cultural y, sobre todo, con una mente muy abierta. Es algo muy bueno, puedes conocer mundo y así intentas entender otras culturas. Y me preguntan: “¿Por qué haces esa música tan rara?", bueno, porque mezclo muchas cosas, todo lo que yo he vivido desde pequeño.
¿Cómo entraste en contacto con la música?
El primer contacto fue a través de mi abuela, aunque tenía trece hijos y se dedicaba básicamente a los niños. Mi abuelo era general de Marina y estaba mucho tiempo fuera y, en los tiempos que tenía libres, cuando los hijos se iban haciendo mayores, como estaba aprendiendo a tocar el piano, en casa de mi abuela había uno. Otra de las primeras imágenes que tengo es un equipo de música que había en casa de mis padres, que tenía el típico magnetófono con un vinilo y una pletina de cassette, y yo lo utilizaba para grabar canciones de la radio y hacía mezclas, cortaba cintas, hacía cosas raras, ya intentando componer música, con las músicas ya preexistentes, como Whitney Houston mezclada con un tema de El Fari, experimentando un poco… Cuando ya fui un poco más mayor, empecé a enchufar estos aparatos de mis padres, que a los pobrecitos les tenía locos con tantos cables por el salón, y enchufaba un teclado que tenía. Aunque el primer recuerdo que tengo realmente es un piano de juguete que le regalaron a mi hermana por su comunión y entonces le dije a mi padre que quería aprender música. Me dijo: “Okey, si tú durante un año me demuestras que sigue interesándote, vemos la manera de comprar uno”. Entonces, cada vez que me daban una paga, iba guardando el dinero y se lo iba dando para el piano. Y al final, el primer piano, recuerdo, tengo todavía la factura de mi padre, costó 500.000 pesetas. Mis padres se han volcado, les debo mucho, a mi padre, especialmente. Mi madre, por la perseverancia y los cabreos que se cogía cuando no estudiaba, pero mi padre porque me llevaba al conservatorio. Confiaba mucho en mí.
Pero al final estudiaste Periodismo.
Sí, estudié Periodismo y luego, Comunicación Audiovisual porque mi madre decía: “Vale, vas a estudiar música, pero también tendrás que hacer un trabajo serio”. Mi padre me aconsejó que eligiera algo relacionado de alguna manera con lo que yo quería hacer. Me gustaban las bandas sonoras, el cine, la tele, por lo que elegí las Ciencias de la Información. Pero reconozco que no he sido nunca un buen periodista, porque siempre he querido hacer otra cosa. He trabajado en muchos programas de televisión y revistas, pero con la idea de, en algún momento, hacer música. El periodismo me ha servido a nivel de contactos, para conocer a fondo la televisión en todas sus facetas, las fechas de cierre, de entrega y el compañerismo.
Tú tienes también una gran necesidad de conocer mundo, ¿no? De viajar, de explorar…
Sí, yo tengo un proyecto, “Componer Viajando”, que les gusta mucho a los compañeros. Lo hice por necesidad vital, porque me estaba quedando mustio entre cuatro paredes. Normalmente, nosotros los compositores siempre solemos trabajar solos y es necesario amigarse con esa parte de soledad, pero hubo un momento en que necesité salir, necesitaba vivir para saber qué contar. Tú puedes hacer muy buena música, pero si no sabes contar historias porque no las has vivido, pues entonces esa creatividad se va al traste. Llega la ansiedad, la saturación, no salen las ideas… “Componer Viajando” básicamente es una idea para intentar inspirar a compañeros y compañeras para que entiendan que un compositor o un productor musical no tiene por qué hacer música solo desde un estudio, sino que a veces es necesario salir fuera para generar esa inspiración, para limpiarte la mente y el espíritu y entender que de cara a la composición es necesario vivir cosas y que la música suena mucho mejor cuando viajas, cuando sales del estudio.
¿Qué es lo que te tienes que llevar en la mochila? Un equipo portátil, con material básico, lo mínimo para seguir creando.
Llevo un teclado y un ordenador portátil potente, con librerías de sonido. Empiezas con un piano grande en el conservatorio y luego se reduce. Me llevo también los discos duros que necesito, normalmente dos. En uno llevo los proyectos, películas, series y programas, y, por otro lado, un teclado maestro MIDI, pequeño, y las licencias de los programas, y poco más. Ahora con los Mac Mini, como son tan potentes, se puede ya directamente trabajar con lo mismo que se trabaja en el estudio, y conectarlo a los hoteles o los apartamentos a los que viajes.
¿Alguna anécdota de Componer viajando en algún país exótico?
Me vienen a la cabeza dos anécdotas. La primera, trabajando en la selva de Bali el año pasado, en una cabaña maravillosa, de esas que parecen hechas por inteligencia artificial, de bambú, idílica. Lo tenían todo muy preparado para el turismo, con buena conexión a internet y demás, pero una mañana me levanto para ponerme a trabajar y, de repente, según abro el armario, me encuentro con una serpiente gigantesca, comiéndose un sapo… ¡Qué horror! Tuvo que venir un experto a llevársela, porque podía ser venenosa. Y después del susto, me tuve que poner a componer en calma… Luego, otra fue en Tailandia, en una isla, donde resulta que se me estropea el cargador del portátil y yo tenía que hacer una entrega de unos capítulos de una serie diaria en los que estaba trabajando y al final tuve que coger una moto y conducir durante dos horas hasta la tienda más cercana para comprar un cargador y pagar una barbaridad, pues me costó casi como el ordenador. Y luego volver otras dos horas en moto. También me pasó en Miami, donde nos pilló un huracán y yo te tenía que hacer una entrega en España para un programa, y no podían esperar y entonces tuve que salir justo antes de que empezara el huracán y fuimos a buscar un ordenador, y pudimos comprarlo, pero tuvimos que quedarnos en la tienda, no pudimos volver. Tuve que trabajar desde allí, ¿sabes? O sea, todo muy surrealista. Claro, es mucho más cómodo estar aquí, en el estudio, pero aquí no pasa nada. ¿Qué vas a contar? Esto para mí es inspiración para una escena de acción o tensión. Y eso es lo que creo que alimenta el alma para poder contar historias y que tengan sentido.
Bali, Tailandia, Miami, ¿en qué más países has compuesto música?
He pasado bastante tiempo en Nueva York, vive allí la familia de mi madre. En Canadá también, en Europa, Italia, Francia. Al final, mi mujer es quien hace toda la estructura de los viajes, la que reserva los vuelos y todo. Ella se ríe, porque a veces yo no sé ni a dónde vamos. Singapur, Emiratos Árabes, en Hanoy, en Vietnam, en muchos sitios.
¿Hay algún sitio donde sueñas viajar para componer?
Hombre, yo soy un enamorado de Canarias, aunque sea menos glamuroso, quizá. Ahora compongo mucho desde allí. Para mí, Fuerteventura es el centro básico y estratégico de operaciones. Ahora mismo he montado un estudio allí y, como hay tanta producción que se graba en las islas, pensé en irme allí. Además, mi mujer es canaria, y encima cada vez se están acogiendo más rodajes.
Con tu mujer, la cantante y compositora, Twinyi, compartes pasión por la música y profesión.
Mi mujer tiene una empresa de DJs. Es la sección de música moderna y yo la de clásica. Ella es muy buena letrista y me ayuda mucho. Mi hija Ela también hace música, canta y nos pegamos horas y horas en el estudio y lo disfruto. No suelo trabajar con artistas, pero al ser mi hija, le tengo que enseñar esa parte. Estamos haciendo un disco y le estoy enseñando producción.
Además de la inspiración que te viene de fuera, me imagino que hay inspiración que te sale de dentro también, ¿no? Sensaciones, sentimientos, altibajos.
Claro, como te digo, a veces es necesario estar solo en el estudio. He tenido la suerte de que me den ese talento, no me puedo ir de aquí sin alegrar a la gente o entristecerla, ¿sabes? Lo que sea, pero generar emociones. Porque eso es lo que yo he venido a hacer aquí y estoy en ello, da sentido a la vida para mí.

Jeansy Aúz
¿Y qué retos tienes entre manos y a corto, medio plazo para sacar adelante?
De momento, hasta marzo, abril, voy a estar con una serie protagonizada por el actor turco Can Yaman, que tiene muy buena pinta. Yo estoy ilusionado porque ya he empezado a ver imágenes y me parece brutal lo que están haciendo. Es un trabajo increíble que también está rodado en Canarias, en Tenerife. Por otro lado, como te decía, he lanzado una academia para ayudar a otros compositores a vivir de la música para televisión y plataformas, y eso me ilusiona también muchísimo. Me está quitando mucho tiempo y energía, pero entiendo que es parte del arranque. Y tengo otros proyectos, una peli que creo que lanzarán de cara a abril o mayo.
¿Qué crees que pasaría con tu carrera, y con la de mucha gente, si de pronto ya no hubiera electricidad?
Lo he pensado muchas veces. Tendría que volver a lo que hacía antes en el conservatorio, al piano. Si al final se trata de generar emociones, se puede hacer de muchas formas y hay una cosa que me encanta, no sé dónde lo escuché, pero un creativo no deja de ser un creativo. Entonces puede costar más o menos, pero tú me das una guitarra o dos palos y te saco unos ritmos. Al final acabaría haciendo música de todas maneras.
La IA sí que te preocupa más a lo mejor, ¿no?
Sinceramente, ahora mismo no me preocupa. Me apasiona, me parece brutal lo que está pasando y lo que podemos llegar a hacer. En un principio, es verdad que unos nos metemos en el trabajo de otros, ¿no? Ahora todos podemos utilizarlo en nuestras redes, hacer logotipos de empresa, entre muchas otras cosas. Por un lado, me asusta un poco, pero no porque no vaya a haber más trabajo. Creo que tenemos que estar muy preparados y soy muy friki, me encanta estudiar cosas de IA para ver lo que se puede hacer, creo que hay que aliarse y aprender a utilizar las nuevas herramientas para seguir adelante, por pura supervivencia. Hay que estar al día con la tecnología siempre, si quieres seguir en el medio. Hay que adaptarse, está claro.
Y para acabar, teniendo en cuenta que tú has trabajado como periodista, ¿qué otra pregunta te harías a ti mismo en una entrevista?
Pues, por ejemplo: ¿Cuál es tu hobby? Mi hobby es la música (risas). No, es broma. También me encanta cocinar y me encanta bailar. Por no hablar solo de música, me gusta mucho cocinar; mi padre se pagó la carrera de medicina cocinando. Es verdad, me gustaría aprender a coser, me encanta aprender todas esas cosas. A veces, mi hija se ríe y me dice: "Eres una abuela de Cuenca metida en el cuerpo de un negro". Pero mi gran pasión es la música, emocionar a la gente y seguir componiendo por el mundo.
www.jeansyauz.com
Por Sonia Martin
NIPO: 121-21-001-7

