Carlos Leal, el insaciable arte de ser migrante - Carta España
Carlos Leal, el insaciable arte de ser migrante Españoles en el Mundo
Hijo de emigrantes gallegos en Suiza, nació y vivió en Lausanne sus primeros años de vida. A pesar de su origen humilde, su destino pronto le catapultó al olimpo del rap en francés y español, gracias a su grupo Sens Unik, que con canciones callejera, cosechó hasta cinco discos de oro. Pero no contento con ello, rozando los treinta, se convirtió en un actor de éxito en París y Madrid, participando en la popular serie de El Internado. Aunque no se detuvo ahí, llegando hasta Hollywood donde trabaja como actor desde hace más de una década, contando en su filmografía con unas 40 películas, desempeñando incluso en 2006 el papel de crupier en la película de James Bond, Casino Royale. Su acento afrancesado le delata. Es políglota y como si de un espía de película se tratara, pasa de una nacionalidad y de un pasaporte a otro, dependiendo del país al que viaja. Carlos Leal comparte sus vivencias con los lectores de Carta de España:
Mis padres huyeron de la dictadura de Franco en 1967 y se fueron a vivir a Suiza donde nací, eran obreros, gente normal; allí crecí con una educación española y suiza. Y bastante pronto caí en lo que se llama la cultura, hip hop haciendo break dance durante muchos años y después rap. Y de repente pasé a ser uno de los primeros raperos en Suiza, con giras por Francia, Alemania y Suiza, sobre todo. Fue uno de los grupos icónicos en la música moderna helvética y francesa en los últimos treinta años. Después, con 29 años empecé a hacer teatro y me fui a París, a Madrid y luego a Estados Unidos, donde trabajé como actor de cine y tv. Carlos Leal es alguien que no puede vivir sin expresarse de una forma artística u otra: a través de la música, el acting o la fotografía. Soy una persona bastante sensible, sobre todo desde que soy padre de dos hijos. Soy ya un hombre de cierta edad que vive en Los Ángeles por ahora, pero con el proyecto de regresar a Europa, porque me siento muy europeo y voy a rodar una película americana en España.
¿De qué va esa película?
Es la historia de una familia que hace el camino de Santiago. El padre es bastante tradicional, de la vieja escuela, y el hijo que vive en EEUU viene a España para hacer el camino compostelano con sus padres. La película se llama Journey to you (Viaje hacia ti). Es un placer volver a España para grabar, porque la echo mucho de menos y en mi proyecto de volver a Europa no tengo claro aún si quiero volver a Madrid, a París o a Suiza, pero lo que sí tengo claro es que quiero trabajar como actor en España.
Has vivido en Hollywood, el lugar más adecuado para hacer cine. ¿Qué oportunidades te ha traído estar allí, en primera línea?
Hollywood es una gran ilusión y una gran mentira. Yo tuve la suerte de trabajar desde que llegué. El Hollywood que nosotros creemos que existe no es real. Los Ángeles es una ciudad muy grande, muy extraña, no es realmente una ciudad. Es un sitio construido por emigrantes, por extranjeros. Este tema lo conozco bastante bien, la historia de un individuo que llega a un sitio y le dan la posibilidad de hacer algo, aunque sea extranjero. El concepto de Hollywood no es lo que creemos. Se hace mucha tele, pero las películas que se hacen aquí son las de los estudios, hay muy poco cine de autor. Es la posibilidad de los productores para hacer dinero. Para mí le cine de autor europeo está mucho más elevado que el cine americano. Lo que tiene es que es más comercial, atrae a más público y da más dinero. Pero el cine de autor europeo es mucho más interesante para el trabajo del actor. Son dos mundos muy diferentes. El cine independiente americano, la mayoría del tiempo no viene de Hollywood, sino de Nueva York, Seattle, Chicago y muchas veces esa gente encuentra dinero, inversores en Los Ángeles, pero no es una ciudad donde se construye el buen cine. Yo tuve la suerte de trabajar en tele muy rápidamente, soy más bien un actor de tele aquí. Alguna película, pero de autor pocas. Y ahora tengo 55 años y quiero hacer películas que cambien el mundo y no que lo manipulen. Y Hollywood es una máquina manipuladora del patriotismo americano. Unas ideas con las que yo a veces no estoy de acuerdo, así que para mí es el momento de regresar a algo menos comercial. Ahora que necesito menos dinero, quiero algo de lo que pueda sentirme bien y orgulloso, y participar en ese tipo de proyectos.
Es el momento de volver a Europa. El hecho de venir del mundo de la emigración te permite sentirte de alguna manera ciudadano del mundo, ¿no? Te podrías sentir en casa en cualquier sitio.
Bueno, el gran problema del emigrante o del exiliado es su genial capacidad de adaptarse, pero después, su sentimiento de pertenencia a algún sitio ya no existe. Empezando por nacer en Suiza de padres españoles, no sentirse suizo del todo, no eres suizo y después te vas a España, y no te sientes español tampoco; sobre todo porque lo primero que te dicen cuando llegas es que no lo eres. Yo volví cada verano a España desde que nací y luego volví con 38 y me fui a vivir a Madrid durante 4 años. Antes me había ido a París, y después a LA. Hablo 5 idiomas y es una ventaja para socializar con la gente, pero no sé dónde está mi Heimat (mi hogar, mi tierra) ahora, LA no es un sitio donde quiero pasar el resto de mi vida ni morir, Madrid y Galicia tampoco. París, quizá, porque yo crecí con la idea de París, por mi parte francófona. Volver a Lausanne sería volver a algo demasiado pequeño. Tengo el sentimiento de no saber a qué sitio pertenezco. Y no creo que lo descubra nunca. Cuando regreso a Lausanne tengo bastantes amigos y me siento bien, pero después de unos días entiendo por qué me fui, porque estaba encerrado en una ciudad pequeña con posibilidades artísticas limitadas y por eso fui a buscar algo más grande. Lo que sí tengo claro es mi ADN es Europeo.
Lo que le ocurre a los políglotas es que a veces tienen un sentimiento que roza la esquizofrenia. Te pasará lo mismo a ti con tus nacionalidades. No sabes quién es el que está hablando, si tu yo suizo, tu yo español o tu yo americano. ¿Cuántos pasaportes tienes?
Tengo tres pasaportes. Es una locura y a la vez es genial, pero para mi cabeza y administrativamente es complicado. Y a veces, efectivamente, cuando me voy de viaje no sé qué pasaporte tengo que coger. Depende de a dónde vaya y de dónde venga. A veces cojo dos. Cuando voy a rodar una película a España, proveniente de LA y luego voy a rodar otra película a Suiza, me digo, no vas a coger los tres pasaportes… es demasiado. Es todo bastante raro.
¿Con tus hijos en qué idioma hablas?
Con mi exmujer y madre de mis hijos hablé mucho en inglés y francés porque es belga. Mi hijo habla español porque nació en Madrid y los tres primeros años de su vida se adaptó al idioma español y cuando llegó aquí, tuvo una nanny mexicana y en el colegio estudió español, por lo que sabe hablar español. Mi hija nació en LA, entiende un poquito porque tuvo la misma nanny, pero como nosotros hablamos sobre todo en francés, hemos cogido la costumbre de hablar en francés con ellos.
En Hollywood te encuentras con españoles o con personas de otras nacionalidades
Conozco a gente española que vive en Hollywood. Pero allí las relaciones son difíciles de conservar, porque es tan grande, normalmente la gente vive lejos los unos de los otros. Hay españoles, americanos, franceses, suizos, un poco de todo. El consulado español y el agregado cultural español hacen muy buen trabajo, organizan eventos, como el Festival de cine Español, entre otras cosas, pero yo como viajo bastante, no me relaciono mucho con ellos.
En cuanto a tu faceta de músico, ¿habrá alguna oportunidad de que Sens Unik se vuelva a juntar?
Este verano nos hemos vuelto a juntar para hacer música en Suiza y reencontrarnos con nuestro público en varios festivales y openair helvéticos y, el próximo 15 de diciembre nos espera otro concierto, en el Komplex 457 de Zúrich.
¿Dentro de tu familia ha habido más artistas, algún músico, actor o de otro tipo?
No, he sido el primero. Y mis padres han tenido miedo porque el mundo de la música en Suiza era bastante pequeño, no había muchas salidas económicas. Hacer rap en Suiza en 1990, uff… ellos no podían imaginar lo que pasó, pero confiaron en mí, porque acabé un aprendizaje de dibujante en ingeniería civil y obtuve el diploma y después les propuse concentrarme en la música durante un año, para ver qué pasaba. Y lo que pasó fue que Sens Unik tuvo mucho éxito y pude vivir de mi arte y viajar. Desde entonces he vivido como un artista. Así es que les doy las gracias a mis padres por darme la libertad de por lo menos intentarlo.
¿Te han visitado tus padres en LA?
Mi padre falleció hace varios años, pero mi madre sí me visitó cuando nació mi hija. Y yo voy bastante a menudo a Suiza y también a España con mi madre y mis hijos. Mi madre tiene un apartamento en Cambrils y nos gusta ir allí también. La veo con frecuencia y a mi hermano mayor también.
¿Cómo viviste los últimos incendios de LA? ¿En tus redes publicaste fotografías casi de denuncia y relativizando lo ocurrido, no?
Los incendios fueron una tragedia. La gente se llegó a imaginar que Los Ángeles se estaba quemando entero, pero era mentira. LA es muy grande y lo que se quemó fueron solo dos zonas: Pacific Palisades, una parte de Malibú y Altadena. Esas zonas forman parte del LA County. Es como si uno ve que Lausanne se está quemando y realmente son las viñas o los bosques, no es el centro ni la catedral. Hubo muchas pérdidas de casas en esas dos zonas. Pero la parte principal de LA no ha sido afectada por los incendios. Yo cogí mi cámara y me fui a hacer fotos, porque me encanta la fotografía y me encantaría hacer reportajes fotográficos. Es un gran desastre para los que perdieron su casa y sus bienes. Una buena parte de esa gente recuperará el dinero de sus casas tarde o temprano. Lo peor fueron las 25 personas fallecidas. El cambio climático es otra fatalidad igual que los incendios y van unidos. Pero si comparamos lo que pasa en Palestina, por ejemplo, que va a tardar muchos más años en recuperarse, vemos que fue duro, pero hay sitios mucho más duros. En Hollywood hay poco apoyo frente al cambio climático y hacia Palestina, y por eso quise hacer ese reportaje en mis redes sociales, es importante relativizar mucho las cosas.
Por Sonia Martín
NIPO: 121-21-001-7

