Guía de intervención y buenas prácticas para fomentar el derecho a la vivienda de las personas migrantes - Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia
07/01/2025
Organizaciones Internacionales
Guía de intervención y buenas prácticas para fomentar el derecho a la vivienda de las personas migrantes
Temática:
Tipología:
- Publicada por AESCO, la guía se enmarca en el programa Acceso y Condiciones de Vivienda en la Población Inmigrante en España, cofinanciado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y la UE.
- Las barreras económicas, la exclusión residencial y los obstáculos administrativos son algunos de los factores que dificultan el acceso de las personas migrantes a la vivienda.
- La guía propone recomendaciones a la administración pública y al tercer sector, en áreas como la obtención de recursos, el acompañamiento, el desarrollo normativo y la creación de redes intersectoriales.
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La organización internacional AESCO (América, España, Solidaridad y Cooperación) presentó el pasado 27 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes (Madrid) la Guía de Intervención y buenas prácticas para fomentar el derecho a la vivienda de las personas migrantes, elaborada en el marco del programa Acceso y Condiciones de Vivienda en la Población Inmigrante en España, cofinanciado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Fondo Social Europeo.
La guía se presenta como un recurso innovador que tiene el objetivo de generar conocimiento para dotar a las instituciones de herramientas que protejan el derecho a la vivienda de la población migrante dentro del contexto habitacional de España. La investigación se realizó a través de una metodología mixta con el fin de abordar todas las dimensiones de la problemática: con una encuesta cuantitativa a nivel nacional que tuvo una muestra de más de mil personas migrantes con nacionalidad extracomunitaria de entre 18 y 65 años; y posteriormente con un trabajo de campo cualitativo en base a la realización de entrevistas y grupos focales.
Entre los principales hallazgos de la investigación que dificultan el acceso a la vivienda de las personas migrantes en España destacan las barreras económicas y las exigencias del mercado inmobiliario, con altos costos en ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia; la discriminación y la exclusión producida por diferentes factores, como motivos socioculturales, estafas y falta de ayudas para el alquiler o la compra; así como la desinformación sobre el mercado inmobiliario y los obstáculos específicos asociados a la migración, como la dificultad para acceder a una vivienda si no se obtiene el empadronamiento o un contrato formal de trabajo.
Por otra parte, se destacan las condiciones habitacionales a las que las personas migrantes se pueden ver expuestas, como el desplazamiento a periferias alejadas de las redes de apoyo y empleo y el hacinamiento, con hasta siete personas por habitación.
Todos estos factores generan una serie de impactos, tanto a nivel de desigualdad social y salud mental, con condiciones de vivienda precarias que pueden afectar gravemente al bienestar psicológico dificultando a su vez la integración social de las personas migrantes.
Recomendaciones para la administración pública y la sociedad civil
La guía recopila una serie de recomendaciones y buenas prácticas dirigidas tanto a la administración pública como a las organizaciones del tercer sector que trabajan con el colectivo de personas migrantes.
Las recomendaciones se estructuran en 5 ejes de acción. En primer lugar, se habla de la necesidad de garantizar recursos económicos, personales y materiales para fortalecer el acceso a la vivienda con unas condiciones óptimas de habitabilidad. En segundo lugar se hace referencia a la intervención y acompañamiento en base a las necesidades del colectivo.
El tercer eje es la información y la sensibilización ante la problemática de la exclusión residencial. En cuarto lugar, se recomienda el desarrollo de estrategias normativas que favorezcan la regularización del mercado y protejan el derecho a la vivienda de las personas. El quinto y último eje de acción es la creación de redes intersectoriales que promuevan la cooperación entre instituciones y otros agentes con el fin de fomentar la empleabilidad, la convivencia y la participación de todas las personas en el ámbito de la vivienda.
