Día Internacional de la Mujer 2026: los datos del OPI y OBERAXE demuestran que las trabajadoras inmigrantes aportan estabilidad y diversidad a España - Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia
09/03/2026
España
Día Internacional de la Mujer 2026: los datos del OPI y OBERAXE demuestran que las trabajadoras inmigrantes aportan estabilidad y diversidad a España
Temática:
Tipología:
- Las mujeres inmigrantes, 3,5 millones, en España, son un 3% más que el año 2024
- La mayoría procede de países europeos (1.4 millones), donde destaca Rumanía, América Latina (más de 774.00), con Colombia y Venezuela, a la cabeza y África (más de 522.000)
- Las mujeres extranjeras afiliadas a la Seguridad Social sostienen el sector de los cuidados, hostelería y trabajos del hogar
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Esenciales y luchadoras. Así se podría resumir la radiografía realizada con motivo del 8 de marzo, sobre las mujeres inmigrantes en España. La infografía realizada por el Observatorio Permanente de la Inmigración (OPI) y analizada por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) demuestra que las mujeres migrantes en situación regular son esenciales para la España de hoy. Están presentes en las aulas donde se forman y en los trabajos que cuidan y sostienen la vida, y la mayoría con un arraigo significativo a España que aporta diversidad e interculturalidad a nuestro país. La infografía analiza cuatro aspectos: la documentación de residencia, la estancia por estudios, la afiliación a la Seguridad Social y la nacionalidad por residencia.
Ver la infografía interactiva 2025
Los últimos datos disponibles (30/09/2025) muestran que ellas representan el 48 % de las personas extranjeras con documentación de residencia. Son 3.581.558 mujeres, un 3% más que en 2024, una cifra que confirma su peso demográfico, económico y social en nuestro país. La mayoría de estas mujeres se encuentra en edad activa, y más de 1,2 millones, está afiliada a la Seguridad Social, formando parte esencial de sectores como los cuidados, la hostelería, los servicios y otras actividades clave para el funcionamiento cotidiano de nuestras ciudades y comunidades. Su distribución abarca todas las edades, aunque destaca el grupo entre 16 y 64 años, donde se concentra la mayor parte de la presencia femenina.
La afiliación a la Seguridad Social confirma el papel esencial que desempeñan las mujeres migrantes en el mercado laboral español. Representan una parte sustancial de la fuerza laboral extranjera, ocupando sectores que sostienen el funcionamiento cotidiano de los cuidados, los servicios, la hostelería y la economía del hogar. Su participación laboral no solo evidencia su contribución directa al desarrollo económico, sino también la necesidad de reconocer su trabajo como motor social, pese a las desigualdades y barreras derivadas de prejuicios raciales y de género.
Pero el lado oscuro de esta realidad es que, por un lado, aportan trabajo esencial y diversidad profesional (también en autónomos, agrario o marítimo); por otro, persisten brechas de derechos, salarios más bajos, jornadas irregulares y baja protección social en determinados sectores. Estas condiciones, combinadas con discriminación racial y de género, limitan la movilidad ascendente y la estabilidad vital. Por ello se advierte de la necesidad de reforzar la inspección, combatir la discriminación en el empleo y promover políticas de conciliación, formación y acreditación de competencias que mejoren la calidad del empleo y abran itinerarios reales de promoción para las trabajadoras migrantes.
Aquellas que contaban con permiso para estudios son cerca de 30.000, y la mayoría en la franja de 20 a 34 años, que coincide con formación universitaria o posuniversitaria. Este dato refleja una realidad contundente: España es un destino importante para mujeres jóvenes que buscan oportunidades educativas y profesionales, aunque muchas de ellas deben enfrentarse a múltiples desafíos derivados del racismo institucional y social. Las mujeres migrantes que llegan a España para estudiar son un pilar clave en la construcción de un país más diverso, más preparado y global. Por último, la tipología de solicitantes indica la coexistencia de varios perfiles: jóvenes que llegan por primera vez a España, mujeres que ya tienen una trayectoria migratoria previa o profesionales que buscan especializarse. A pesar de esta diversidad de caminos, la realidad compartida es clara: las estudiantes migrantes aportan talento, conocimiento y diversidad, pero también se enfrentan a obstáculos estructurales que no pueden seguir normalizándose.
En cuanto a su origen, los datos revelan una gran diversidad. Las mujeres con documentación en vigor en España proceden principalmente de la Unión Europea y Asociación Europea de Libre Comercio - Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza- (1,4 millones), de América Latina (más de 774.000), seguida por África (Más de 522.000), especialmente del norte. Esta pluralidad cultural y geográfica refleja la riqueza de trayectorias vitales y migratorias que confluyen en nuestro país. Esta pluralidad de orígenes no solo habla de movilidad internacional, sino también de los vínculos históricos, culturales y lingüísticos que conectan a España con distintas regiones del mundo.
Los motivos por los que se accedió a la de residencia también permiten comprender la complejidad de sus situaciones. Predominan las autorizaciones por circunstancias excepcionales, por trabajo y reagrupación familiar. Además, un número significativo accede a permisos por protección internacional. Asimismo, figuran mujeres que residen bajo el régimen de libre circulación europeo o vinculadas al Acuerdo de Retirada con Reino Unido tras el Brexit.
Según los distintos territorios
El análisis territorial evidencia importantes desigualdades. Algunas comunidades autónomas concentran un volumen mayor de migrantes. Así destacan las comunidades autónomas de Cataluña (764.198), Comunidad de Madrid (598.041), Andalucía (540.430) y Comunidad Valenciana (529.179). La variación respecto al año pasado oscila entre el 2,6% de incremento en Madrid y el 8,3% de Comunidad Valenciana, coincidiendo en fechas con la Dana y las circunstancias que la rodearon pudieran aflorar un número mayor de inmigrantes que en otras regiones. La distribución territorial refleja grandes diferencias y evidencia la necesidad de políticas educativas y antirracistas más equitativas y accesibles.
Las cuatro infografías ofrecen una conclusión inequívoca: las mujeres migrantes son esenciales para la España de hoy. Pero para que la igualdad sea efectiva, es imprescindible incorporar políticas antirracistas transversales en educación, empleo y administración y ofrecer servicios públicos (educativos, sociales, sanitarios) con protocolos contra el racismo y atención con perspectiva interseccional. La igualdad de género no será plena si no es también antirracista. Este 8M, el OBERAXE reafirma su compromiso con datos, políticas y narrativas que pongan en el centro la dignidad, los derechos y las aportaciones de las mujeres migrantes.
